Abarth en el 78º Salón Internacional del Automóvil de Ginebra
- La marca italiana desvela, en primicia mundial, el nuevo 500 Abarth con motor gasolina 1.4 Turbo de 135 caballos.

- La comercialización de sus productos la llevará a cabo una red propia y exclusiva, que operará en España después del verano
A un año exacto del renacimiento de la marca, Abarth regresa al Salón de Ginebra con un protagonista indiscutible en primicia mundial: el esperadísimo 500 Abarth de 135 caballos, el coche destinado a rejuvenecer el célebre dicho “pequeño pero travieso”, aplicable a los automóviles de la marca. Aunque va más allá, porque en él se conjugan el máximo placer de conducción deportiva con la más avanzada tecnología al servicio de la seguridad y de la mecánica.

Además, Ginebra coincide con la apertura de la red de concesionarios exclusivos de Abarth en el mercado suizo, el primero al que llega la marca después de Italia. Y a una red exclusiva, le corresponde una estructura productiva única en su tipo: acaba de ser inaugurada la nueva sede de la compañía en Mirafiori (Turín) que reúne las funciones de manufactura, proyecto y gestión.
La muestra suiza es también el escaparate ideal para presentar la nueva temporada de competición. Así, tras los brillantes resultados obtenidos durante la pasada temporada, la Squadra Corse Abarth repetirá en 2008 el Intercontinental Rally Challenge y el Campeonato Italiano Rally. En ambos casos, con el Grande Punto Abarth S2000.
Estreno mundial del 500 Abarth

Desarrollado con el espíritu de los legendarios 500 Abarth de los años 60 que cosecharon varios récords internacionales de velocidad, el nuevo modelo anuncia lo que será el automóvil “pequeño” y con grandes prestaciones. Cuenta con un motor 1.4 16v gasolina Turbo de 135 caballos y un par máximo 206 Nm a 3.000 rpm en modo “Sport” (o 180 Nm a 2.500 rpm en el modo Normal). Se trata de un propulsor brillante y progresivo, pero también ecológico ya que, como todos los Fiat 500, respeta la futura normativa Euro 5. Otra peculiaridad del 500 Abarth es la adopción del nuevo sistema “TTC” (Torque Transfer Control), que mejora la transferencia del par motor a las ruedas y hace más segura y divertida la conducción deportiva.
El agresivo estilo del coche, que lleva llantas de aleación en medida de 16 o 17 pulgadas, no es mera interpretación estética, también contribuye a las prestaciones. Por ejemplo, el alerón posterior y el patín que recubre los bajos disminuyen la resistencia al avance y proporcionan una mayor adherencia a alta velocidad. Incluso el logo del frontal descansa sobre una superficie “alada” que esconde una toma de aire. Y las dos aberturas laterales del paragolpes delantero han sido diseñadas para refrigerar directamente los intercooler.
Igualmente, en el interior se combinan diseño y funcionalidad. Como la que aportan un manómetro analógico para la medición de la presión, el testigo que avisa del momento óptimo para cambiar de marcha. Por supuesto, tantos los pedales como el volante, el pomo del cambio y los asientos deportivos con reposabezas integrados, responden a las expectativas más racing.
El 500 Abarth será comercializado desde julio en Italia, para reforzar el posicionamiento deportivo de la marca. Los clientes que quieran ir más allá, podrán acceder al 500 Abarth SS Assetto Corsa, preparado para internarse en el mundo de la competición en circuitos.
Unos meses antes, desde abril, se pondrán a la venta en Italia otros dos kits de preparación, pero para el Grande Punto Abarth de 155 caballos. El primero, refuerza apartados como frenos, suspensiones y ruedas. El segundo, además, eleva la potencia hasta 180 CV.
Sede integral y red de distribución exclusiva
La distribución de todos los productos de la marca, corre a cargo de una red de concesionarios exclusivos. Aunque ésta es sólo otro de los rasgos destacables de la nueva estructura de Abarth que acaba de inaugurar su nueva sede en Mirafiori. Se encuentra en las áreas históricas de Mecánica del recinto turinés y ha sido concebida expresamente para albergar todas las actividades de la compañía, desde la manufactura hasta la competición. Ocupa una superficie cubierta de 23.000 metros cuadrados y en ella trabajan más de 100 empleados
La exclusividad de la nueva sede se corresponde con la elitista red de distribución, en la que los concesionarios son escogidos entre los mejores de Fiat. Tras los abiertos en Italia, los siguientes que comienzan a funcionar son precisamente los seis del mercado suizo, mientras que en España lo harán a partir del verano. Además de los concesionarios, la red comercial contempla, por arriba, en un primer escalón los llamados flagship, o Talleres Abarth, de los que sólo habrá cuatro en el mundo (Italia, Japón, Alemania y Gran Bretaña). Luego, por debajo de los concesionarios, están los preparadores especializados -que son los únicos autorizados a montar los diversos kits- y, por último, los talleres de asistencia.
La competición, de nuevo presente

Abarth también aprovecha Ginebra para presentar sus candidaturas en el mundo de la competición, que siempre ha sido un pilar básico de su historia. Así, tras los brillantes resultados de años anteriores, la Squadra Corse Abarth correrá en 2008 el Intercontinental Rally Challenge (IRC), con dos Grande Punto Abarth S2000 oficiales en las 10 pruebas previstas. Y otros dos Grande Punto Abarth S2000 participarán en el Campeonato Italiano Rally. Durante los dos años que lleva compitiendo, este coche ha ganado 21 pruebas con pilotos oficiales, y otras 13 en manos de privados. Finalmente, y como es tradicional desde 1977, se disputará un trofeo Abarth: el Trofeo Grande Punto API-IP ORO DIESEL, reservado a los Fiat Grande Punto R3D y que llega a su segunda edición.
Lógicamente, el mundo de las carreras es la máxima expresión de la deportividad, pero la filosofía Abarth también contempla que la conducción de sus coches siempre debe estar basada en la máxima seguridad. Por ello, ha puesto en marcha la “Abarth Driving School – Sandro Munari”, una escuela de conducción dirigida por el más famoso piloto italiano de rallys, Campeón del Mundo en 1977.

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